Psiquiatría Infanto-Juvenil

Cartera de Servicios

Como ya se ha mencionado, los recursos con que actualmente cuenta la Unidad de Salud Mental Infantojuvenil (USMIJ) y la Unidad de Hospital de Día Infantil y Juvenil (UHD-IJ) no son suficientes para tratar el que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera susceptible de tratamiento en un servicio de salud mental de la infancia/adolescencia, razón por la cual se hace necesario restringir las actuaciones de las USMIJ a los trastornos mentales infantiles y juveniles, que, debido a la frecuencia con que ocurren, del grado de discapacidad que generan, de las posibilidades terapéuticas existentes y de las consecuencias que no tratarlos comporta en la vida adulta, han sido declarados por la OMS como prioritarios.

Trastornos de tratamiento más simple:

Infancia:

-Trastornos del aprendizaje: Gran incidencia y prevalencia, con graves implicaciones para la futura productividad de los pacientes. El tratamiento es limitado y centrado en la escuela. El objetivo es conseguir autonomía ocupacional, puede estar asociado con trastornos hipercinéticos. Se trabaja conjuntamente con los neuropediatras de las islas, el Institut Balear de Salut Mental de la Infància i l’Adolescència (IBSMIA) se ocupa de los trastornos de salud mental que afectan al 50% de estos a niños y adolescentes.

-Trastornos hipercinéticos: Gran incidencia, existen buenos y reconocidos tratamientos, a un bajo coste cuando la diagnosis se hace apropiadamente. Las consecuencias a largo plazo son las siguientes: pobre historia laboral, aumento de la comorbididad psiquiátrica y del abuso de sustancias.

-Tics, síndrome de Tourette: Gran aumento de la prevalencia debido a una carencia de reconocimiento en el pasado. Se puede tratar sin emplear intervenciones demasiado especializadas. Si no se trata, causa aislamiento social y estigmatiza los pacientes.

Adolescencia:

-Depresión y suicidio: se puede diagnosticar en la infancia y en la adolescencia, tiene un gran impacto en el paciente, está asociada a la agresión y al suicidio.

-Psicosis: La identificación precoz es muy importante puesto que no son unos trastornos obvios, se manifiesta como un cúmulo de conductas mal adaptadas. El tratamiento precoz mejora la calidad de vida de los pacientes y de las familias y también el pronóstico. Las psicosis tóxicas tienen un tratamiento fácil y un rápido regreso a la funcionalidad de antes del episodio.

Trastornos que necesitan tratamientos más complejos:

            -Trastornos generales del desarrollo: Prevalencia de aproximadamente un 1%, gran comorbididad y necesidad de tratamientos intensivos que involucran muchos servicios, educación, rehabilitación y servicios sociales. La gran discapacidad laboral que causa tiene un gran coste para las familias y para la sociedad.

-Trastornos del vínculo: Aparecen en la infancia y tienen consecuencias a largo plazo, pero parece que son modificables con la introducción de programas de intervención precoz.

-Trastornos de ansiedad: Grupo heterogéneo con intervenciones con resultados diferentes. Fobias y trastorno de pánico pueden causar aislamiento social y carencia de productividad. En el caso de la fobia escolar, se necesita la implicación de muchos servicios, educación, servicios sociales, policía, etc.

-Trastornos de conducta / personalidad disocial: La diagnosis no tiene que ser prematura, puesto que se asocia a un pronóstico malo. Las intervenciones tienen que ser multisistémicas y es difícil que tengan éxito.

-Abuso de sustancias: Cada día aumenta la incidencia y la morbilidad y las discapacidades asociadas. Aunque es imposible hacer un diagnóstico de dependencia en los niños y en los adolescentes, las graves consecuencias del abuso son obvias y empeoran el pronóstico de todas las demás patologías de salud mental.

-Trastornos de la conducta alimentaria: Necesitan equipos especializados y seguimientos intensivos.

           

Actualmente, la USMIJ no tiene una cartera de servicios bien definida, razón por la cual ha sido habitual la aceptación de todas las derivaciones recibidas. Este hecho motiva que haya una gran variabilidad en las derivaciones y demandas de asistencia; no son infrecuentes las derivaciones inapropiadas e innecesarias. La aceptación de todas estas derivaciones bloquea la capacidad de los profesionales de la USMIJ para poder tratar los trastornos más graves y prioritarios para un servicio de salud. A continuación, se enumeran los trastornos prioritarios en los cuales el IBSMIA tiene que hacerse cargo de su tratamiento, los trastornos en que el IBSMIA puede ayudar a otros servicios, y los trastornos el tratamiento de los cuales no pertenece al IBSMIA.

Trastornos en los cuales el IBSMIA tiene que ser el referente, tiene que asistir a otros servicios, tiene que tratar las comorbididades o tiene que derivar a otros servicios sin involucrarse en el caso. Se ha usado la nomenclatura de la Clasificación Internacional de Enfermedades la 10ª edición “CIM 10”.           

1- Trastornos en los cuales el IBSMIA tiene que ser el servicio referente

F20-29 Esquizofrenia, trastorno esquizotípico y trastornos de ideas delirantes

F20 Esquizofrenia

F21 Trastorno esquizotípico

F22 Trastornos de ideas delirantes persistentes

F23 Trastornos psicóticos agudos y transitorios

F24 Trastornos de ideas delirantes inducidas

F25 Trastorno esquizoafectivo

F28 Otros trastornos psicóticos no orgánicos

F29 Psicosis no orgánica FE

 

F30-39 Trastornos graves del humor (afectivos)

F30 Episodio maníaco

F31 Trastorno bipolar

F32 Episodio depresivo

F33 Trastorno depresivo recurrente

 

F40-49 Trastornos neuróticos, secundarios a situaciones estresantes y somatomorfos graves

F40 Trastornos de ansiedad fóbica

F41 Otros trastornos de ansiedad

F42 Trastorno obsesivo compulsivo

F43 Reacciones a estrés grave y trastornos de adaptación

F43.0 Reacción a estrés agudo

F43.1Trastorno de estrés postraumático

F80-89 Algunos trastornos del desarrollo de inicio en la infancia/adolescencia

 

F84     Trastornos generalizados del desarrollo (TGD)

F84.0 Autismo infantil (Trastorno autista)

F84.1 Autismo atípico

F84.5 Síndrome de Asperger (Trastorno de Asperger)

F84.8 Otros TGD

F84.9 TGD sin especificar “FE” (TGD no especificado)

F90-98 Algunos trastornos de la conducta y las emociones de inicio habitual en la infancia y la adolescencia

F90     Trastornos por déficit de atención con hiperactividad “TDAH”

F90.0 Trastorno hipercinético (TDAH tipo combinado)

F90.8  TDAH tipo predominio déficit de atención y TDAH tipo predominio hiperactivo impulsivo (DSM-IV)

F90.9 Trastorno hipercinético FE  (TDAH TDAH no especificado)

F91     Comportamiento perturbador y disruptivo (siempre que los niños/adolescentes tengan un ambiente estable que permita la intervención)

F91.0  Trastorno disocial familiar

F91.1  Trastorno disocial no socializado

F91.2  Trastorno disocial socializado

F91.3 Trastorno oposicionista desafiante

(Trastorno disocial inicio infantil o inicio adolescencia)

Casos en que los padres, fundamentales en estos tratamientos, o los cuidadores digan que no se ven capaces de controlar al paciente; casos con cambio constante de residencia; casos en que la tutela, la patria potestad o la residencia se está dirimiendo en los juzgados, etc. Las intervenciones que puede ofrecer el IBSMIA son ineficaces y, por lo tanto, no tiene sentido que el Instituto intervenga desde ninguno de sus dispositivos. El IBSMIA no puede asumir ni ser referente para controlar las conductas agresivas o desafiantes de estos grupos de niños.

F92 Trastornos disociales y de las emociones mixtas (siempre que los niños/adolescentes tengan un ambiente estable y que permita la intervención)

F93-94 Trastornos de las emociones de inicio habitual en la infancia

F93.1 Trastorno de ansiedad fóbica

F93.0 Trastorno de ansiedad por separación    

(Trastorno de ansiedad por separación)

F94 Trastornos de la conducta social de inicio habitual en la infancia y/o en la adolescencia

F94.0 Mutismo electivo

F95 Trastornos por tics graves

F95.2 Trastorno por tics múltiples motores y fonadores combinados (síndrome de Gilles de la Tourette).

 

2- Trastornos que no pertenecen al IBSMIA pero que se pueden asistir en los servicios referentes (IBSMIA no es referente)

F00-F09        Trastornos mentales orgánicos, incluidos los sintomáticos no inducidos por sustancias psicotrópicas. (Centre Atención Toxicomanías-CAT)

F05 Delirium             (Delirium)

F06 Otros trastornos mentales:     Alucinosis orgánica

                                                           Ideas delirantes

                                                           Humor

                                                           Ansiedad

F07 Trastornos de la personalidad y del comportamiento

F98 Otros trastornos de inicio habitual en la infancia y/o en la adolescencia (Atención Primaria)

F98.1  Encopresis no orgánica     

F98.0  Enuresis no orgánica          (Enuresis no causada por enfermedad médica)

 

3- Trastornos que no serán tratados por el IBSMIA a no ser que sean comórbidos con otros trastornos prioritarios

F30-39 Trastornos no graves del humor, afectivos (Pediatría primaria)

F34 Trastornos del humor persistentes

F38 Otros trastornos del humor

F39 Trastorno del humor FE

F40-49 Trastornos no graves neuróticos, secundarios a situaciones estresantes y somatomorfos (Pediatría primaria)

F43 Reacciones a estrés grave y trastornos de adaptación

F43.2 Trastorno de adaptación

F43.8 Otras reacciones de estrés

F43.9 Reacción a estrés grave FE

F44 Trastornos disociativos

F45 Trastorno somatomorfo

F48 Otros trastornos neuróticos

F70-79 Retraso Mental “RM” (Neuropediatría)

F70 RM leve

F71 RM moderado

F72 RM grave

F73 RM profundo

F78 Otros retrasos mentales

F80-89 Trastornos del desarrollo psicológico

F80 Trastornos específicos del desarrollo del habla y del lenguaje

F81 Trastornos específicos del desarrollo del aprendizaje escolar

F82 Trastornos específicos del desarrollo psicomotor

F83 Trastornos específicos del desarrollo mixto

F84.2 Síndrome de Rett

F84.3 Otros trastornos desintegradores de la infancia

F88 Otros trastornos del desarrollo psicológico

F89 Trastornos del desarrollo psicológico sin especificar

F79 Retraso mental no especificado

F93 Trastornos de las emociones de inicio habitual en la infancia

F93.2 Trastorno de hipersensibilidad social de la infancia

F93.3 Trastorno de rivalidad entre hermanos

F93.8 Otros trastornos de las emociones en la infancia

F93.9 Trastornos de las emociones de la infancia FE

F91     Comportamiento perturbador y disruptivo (cuando los niños/adolescentes no tengan un ambiente estable que permita la intervención)

F91.0  Trastorno disocial familiar             

F91.1  Trastorno disocial no socializado                              -

F91.2  Trastorno disocial socializado

F91.3 Trastorno oposicionista desafiando         

(Trastorno disocial inicio infantil o inicio adolescencia)

 

Casos en que los padres, fundamentales en estos tratamientos, o los cuidadores digan que no se ven capaces de controlar al paciente; casos con cambio constante de residencia; casos en que la tutela, la patria potestad o la residencia se está dirimiendo en los juzgados, etc. Las intervenciones que puede ofrecer el IBSMIA son ineficaces y, por lo tanto, el Instituto no tiene que intervenir desde ninguno de sus dispositivos. El IBSMIA no puede asumir ni ser referente para controlar las conductas agresivas o desafiantes de este grupo de niños.

 

F92 Trastornos disociales y de las emociones mixtas (cuando los niños/adolescentes no tengan un ambiente estable que permita la intervención)

F94 Trastornos de la conducta social de inicio habitual en la infancia y/o adolescencia (Primaria, Servicio de la infancia y familia)

F94.1 Trastorno de la vinculación de la infancia reactivo

F94.2 Trastorno de la vinculación de la infancia desinhibido

F94.8 Otros trastornos de la conducta social en la infancia y adolescencia

F94.9 Trastornos de la conducta social en la infancia y adolescencia FE

F95 Trastornos por tics no graves

F95.0 Trastorno de tics transitorios

F95.1 Trastorno de tics crónicos motores o fonadores

F95.8 Otros trastornos de tics

F95.9 Trastorno de tics sin especificar

F98 Otros trastornos de inicio habitual en la infancia y/o adolescencia

F98.0 Enuresis no orgánica          

F98.2 Trastorno de la conducta alimentaria de la infancia

F98.3 Pica

F98.4 Trastorno de estereotípicos motores

F89.5 Tartamudeo

F89.6 Balbuceo

F89.8 Otros trastornos de las emociones y de la conducta en la infancia y adolescencia no especificados

F89.9 Trastornos de las emociones y de la conducta en la infancia y adolescencia FE

4- Trastornos que no pertenecen al IBSMIA y que una vez identificados se derivan a los servicios referentes para los trastornos

F10-19 Trastornos mentales y de la conducta debido al consumo de sustancias psicotrópicas

(Centros de Atención a las Drogodependencias CAD)

F50-59 Trastornos de la conducta asociados a disfunciones fisiológicas y a factores somáticos

F50 Trastornos de la conducta alimentaria (Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaría)

F51 Trastornos del sueño no orgánicos (Primaria)

F52 Disfunción sexual no orgánica (Equipo específico)

F53 Trastornos mentales y de la conducta asociados al puerperio (Psiquiatría de adultos)

F60-69 Trastornos de la personalidad y de la conducta del adulto (Psiquiatría adultos)

F60 Trastornos específicos de la personalidad

F61 Trastornos mixtos y otros trastornos de la personalidad

F62 Transformación persistente de la personalidad no atribuible a lesión o enfermedad

F63 Trastornos de los hábitos y control de los impulsos

F64 Trastornos de la identidad sexual

F65 Trastornos de la inclinación sexual

F66 Trastornos psicológicos y de la conducta del desarrollo sexual

F68 Otros trastornos de la personalidad y de la conducta del adulto

F69 Trastornos de la personalidad y de la conducta del adulto sin especificar

 

Un concepto clave en el tratamiento de los trastornos de la infancia y la adolescencia es el del impacto o discapacidad que produce el trastorno. Hay un número de niños con trastorno mental con una mínima afectación de su funcionamiento y capacidad, por lo que no necesitarán los servicios del IBSMIA. Para valorar el impacto del trastorno se tienen que emplear dos instrumentos: SDQ - Cuestionario de puntos fuertes y dificultades para padres, maestros y afectados mayores de 11 años, y el C-GAS –Escala de valoración global del niño (Anexo C) que da una puntuación de 0-100 puntos -100 es un funcionamiento superior y 0 el peor-, lo cumplimenta el profesional. El corte que normalmente se utiliza para diferenciar los casos de los no casos y que, por lo tanto, se propone usar, es de 60 puntos, es decir, los casos que tienen un resultado inferior de 60 son los casos que, quizás, necesitan la intervención del IBSMIA, y los casos con un resultado superior de 60 no necesitan la intervención del IBSMIA.