TDAH

¿Qué es el TDAH?

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno del desarrollo neurobiológico caracterizado por la presencia, en niveles muy altos y desadaptativos, de: hiperactividad (estado de energía inusual, cambio excesivo y continuo de la actividad), impulsividad (manera de actuar inmediata e irreflexiva), e inatención (dificultad de mantener la atención cuando supone un esfuerzo mental sostenido), lo que se debe a una desregulación en los neurotransmisores cerebrales –principalmente de la dopamina.

El TDAH presenta una carga de heredabilidad del 70%-80%, así pues se pueden encontrar varios miembros de una misma familia afectados. Es un trastorno crónico y los síntomas persisten en un elevado porcentaje en la edad adulta.
Estos síntomas se presentan desde edades tempranas y se manifiestan y causan deterioro en, al menos, dos ambientes diferentes del entorno del niño (básicamente en casa y en la escuela).

En nuestra comunidad, coincidiendo con las cifras generales europeas, este trastorno se da en 4-5 niños/adolescentes de cada 100.

¿Cómo se diagnostica el TDAH?

El diagnóstico del TDAH debe realizarse en la consulta, no hay ningún test psicológico o prueba que sea definitivo para el diagnóstico del TDAH, aunque sí que existen tests psicológicos que pueden resultar muy útiles en el diagnóstico y en el plan de tratamiento.

Un profesional con formación y experiencia en los trastornos del neurodesarrollo debe realizar el diagnóstico.

¿Cómo se trata el TDAH?

El tratamiento farmacológico es una pieza clave en el tratamiento del TDAH. También se recomienda impartir psicoeducación del trastorno y entrenar las habilidades y/o las pautas de intervención a los padres y a los profesores.

La decisión de usar un tratamiento farmacológico en un niño o en un adolescente joven debe basarse en una clara necesidad clínica y en la presencia de discapacidades asociadas al trastorno.

En cuanto al tratamiento del TDAH, en la actualidad no existe un fármaco curativo, pero sí que se dispone de tratamientos farmacológicos que han demostrado ser muy seguros y eficaces en el control de los síntomas. Son eficaces en la hiperactividad, en la mejora de los aspectos cognitivos implicados en el TDAH, en el déficit de atención y en la impulsividad. Algunos estudios han demostrado que el tratamiento farmacológico con estimulantes previene el consumo de sustancias en adolescentes con TDAH.

En nuestro ámbito sanitario (SNS – Ib-salut), están aprobados dos fármacos para el tratamiento del TDAH: el metilfenidato y la atomoxetina.